Kroke – The Sounds of the Vanishing World (Full Album)

 

1. EARTH (Behusher Chosid) (Trad., arr. Kroke) 0:00
2. AIR (Tomasz Kukurba/Jerzy Bawol) 4:59
3. QUESTION (Bublitschki) (Trad., arr. Tomasz Lato) 7:17
4. TIME (Tomasz Lato) 8:06
5. DANCE (Jerzy Bawol) 14:20
6. LOVE (Lullaby for Kamila) (Jerzy Bawol) 20:34
7. FIRE (Tomasz Kukurba) 23:44
8. WATER (Kroke) 29:49
9. THE SOUNDS OF THE VANISHING WORLD (Kroke/Dariusz Grela) 41:50

All tracks from the album « The Sounds of the Vanishing World » by Kroke
RIENCD24 – Released 1999 by Oriente Musik.
Copyright: Oriente Musik

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Dom Dinis « O que vos nunca cuidei a dizer » (Cantiga de Amor)

De la rica tradición medieval en la lírica profana galaico-portuguesa han llegado hasta hoy día alrededor de 1650 obras.
Se conocen gracias al Cancionero de Ajuda, al Cancionero de la Biblioteca Vaticana, Cancionero Colocci-Brancuti y al descubrimiento de los manuscritos: el Pergamino Sharrer y el Pergamino Vindel, ambos conservados por su posterior utilización como material de encuadernación de códices.
El Pergamino Sharrer fue descubierto en el Arquivo da Torre do Tombo de Lisboa en el año 1990 por el profesor Harvey Leo Sharrer, es un fragmento de una obra mayor, quizás del Livro das Trovas de Dom Dinis, cancionero monográfico que contenía composiciones de Denis I, rey de Portugal. Fue compuesto en el scriptorium real hacia finales del s.XIII o principios del s.XIV.

Don Denis, rey de Portugal, gobernó entre 1279 y 1325. De modo similar a su abuelo, Alfonso X el Sabio, inspirador de la colección de las Cantigas de Santa María, también Denis I fue un mecenas de la cultura (entre otras cosas fundador de la Universidad de Lisboa, que luego sería llevada a Coimbra) y un amante del arte trovadoresco, que hizo de su corte un importante lugar de cultivo de la poesía galaico-portuguesa. Él mismo fue un trovador de la mejor clase, bien familiarizado con la corriente literaria en occitano y francés. Nos ha legado 138 composiciones

Os diré, con tristeza, lo que nunca pensé
que os diría, señora,
porque veo que por vos muero,
porque sabéis que nunca os hablé
de cómo me mataba vuestro amor:
porque sabéis bien que de otra señora
yo no sentía ni siento temor.

Todo esto me hizo sentir
el temor que de vos tengo,
y desde ahí por vos dar a entender
que por otra moriría, de ella tengo,
sabéis bien, algo de temor;
y desde hoy, hermosa señora mía,
si me matáis, bien me lo habré buscado.

Y creed que tendré gusto
de que me matéis, pues yo sé con certeza
que en el poco tiempo que he de vivir,
ningún placer obtendré;
y porque estoy seguro de esto,
si me quisierais dar muerte, señora,
por gran misericordia os lo tendré.

LE PANDURI GEORGIEN

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Le panduri est un petit luth à trois cordes joué en Géorgie, essentiellement dans les régions montagneuses frontalières de la Russie et de l’Azerbaïdjan.

Sa structure monoxyle renvoie à une technique de fabrication très ancienne et les origines de l’instrument sont encore mal connues.

Sa tradition, localisée dans les montagnes les plus hautes et difficiles d’accès du Caucase, témoigne encore de nos jours de pratiques sociales et de croyances lointaines qui ont été préservées des conquêtes et de la tutelle des empires perse et ottoman.

Autrefois omniprésent dans chaque foyer, le panduri jouissait d’un statut particulier était considéré comme un bien de grande valeur, ostensiblement exposé dans la maisonnée à la vue de tous et joué à l’occasion de festivités profanes ou religieuses. Le panduri était rarement fabriqué à des fins commerciales mais plutôt pour être offert et/ou constituer un héritage familial, symbole de bonheur et de gaité.

Le panduri accompagne aujourd’hui le chant féminin solo ou en chœurs mais également (dans la province de Kakhétie) certaines berceuses destinées à convoquer les esprits protecteurs pour lutter contre les maladies infantiles. Cette fonction du panduri au cœur d’un rituel de guérison souligne son appartenance à une tradition héritière de croyances ancestrales.

(Source : Philharmonie de Paris)